Si pudieras elevarte sobre la península coreana hoy mismo, verías un fenómeno que solo ocurre dos veces al año: las autopistas que conectan Seúl con las provincias están teñidas de rojo por las luces de freno de millones de autos, mientras que la vibrante capital, usualmente ruidosa y frenética, descansa en un silencio casi sepulcral. No es un apocalipsis, es el Seollal (설날).
Hoy, 17 de febrero de 2026, marca el inicio del Año Nuevo Lunar, específicamente el año del Caballo. Pero definir el Seollal simplemente como un “cambio de año” sería quedarse en la superficie. Para los coreanos, esta fecha es el verdadero reinicio espiritual, un momento donde el tiempo lineal se detiene para honrar el ciclo de la vida, la muerte y la familia.
Más que una fecha en el calendario
Mientras que en Occidente el 1 de enero se celebra con fuegos artificiales y champán, el Seollal es una festividad profundamente introspectiva y basada en el respeto. Sus raíces se hunden en la filosofía confuciana, que dicta que la base de la sociedad es la piedad filial (hyo).
El calendario lunar, que se guía por los ciclos de la luna, determina la fecha exacta cada año, moviéndose generalmente entre finales de enero y mediados de febrero. Este sistema agrícola ancestral sigue rigiendo la vida emocional de Corea: no importa cuán moderna y tecnológica sea Seúl, cuando llega la luna nueva, la nación entera vuelve la mirada hacia sus raíces rurales y sus antepasados.
LO MEJOR DEL K-BEAUTY TE ESPERA, COMPRA CON LA EMPRESA NÚMERO 1 DEL MUNDO Y OBTÉN TU ENVÍO GRATIS A PARTIR DE LOS $60 😉NO TE PIERDAS LA SUPER OFERTAS QUE HAY TODOS LOS DÍAS!!! 😍El ritual del amanecer: Charye y la conexión con el más allá
La mañana del Seollal no comienza con regalos, sino con el aroma de la comida ritual. En los hogares tradicionales, las familias se despiertan temprano para realizar el Charye (차례).
Imagina una mesa baja de madera repleta de alimentos colocados con una precisión geométrica: frutas con la parte superior cortada para que los espíritus puedan “comer” su esencia, pescados, carnes y pasteles de arroz. No hay lugar para la improvisación; cada plato tiene su punto cardinal asignado. Lo más curioso es la ausencia de especias fuertes como el ajo o el chile rojo, ingredientes básicos de la cocina coreana diaria, pero prohibidos en esta mesa porque se cree que ahuyentan a los espíritus.

Durante este rito, la familia se postra ante las tablillas o fotos de sus ancestros, invitándolos a compartir la comida. Es un momento de silencio y gratitud. Para la mentalidad coreana, los abuelos y bisabuelos fallecidos no se han ido del todo; siguen velando por la fortuna de la familia, y el Seollal es el momento de renovar ese pacto sagrado entre los vivos y los muertos.
Sebae: El peso de una reverencia
Una vez que los ancestros han “comido”, la atención se vuelve hacia los vivos. Aquí ocurre el Sebae (세배), la reverencia profunda que vemos tanto en los K-dramas.
No es un simple saludo. Los miembros más jóvenes, vestidos con sus mejores Hanbok (el traje tradicional que hoy inunda Instagram), se arrodillan en el suelo y se inclinan hasta tocar el piso con la frente frente a sus mayores—abuelos y padres—. Al levantarse, pronuncian la frase que escucharás hasta el cansancio estos días: “Saehae bok mani badeuseyo” (새해 복 많이 받으세요), que literalmente desea que recibas muchas bendiciones o “fortuna” en el nuevo año.
La respuesta de los mayores es sabia y generosa: ofrecen palabras de consejo (deokdam) y, lo más esperado por los niños, entregan el Sebaetdon. Este dinero de la suerte no se da de mano a mano descuidadamente, sino dentro de sobres decorados o bolsas de seda tradicionales (bokjumeoni), simbolizando que la prosperidad debe ser tratada con respeto.

De la quietud de los rituales al ruido de la celebración
Una vez que la solemnidad del Charye (el rito a los ancestros) termina y el desayuno se ha recogido, la atmósfera en los hogares coreanos cambia radicalmente. El silencio respetuoso da paso a las risas y, sobre todo, al sonido inconfundible de cuatro palos de madera golpeando el suelo.
Si caminaras hoy por un parque público o espiaras en la sala de una familia extendida, verías el Yutnori (윷놀이) en acción. No es un simple juego de mesa; es el campo de batalla amistoso del Seollal.
Imagina un tablero de tela, cuatro fichas por equipo y cuatro varas de madera con un lado plano y otro redondo que funcionan como dados. El sonido “clac-clac” de la madera chocando es la banda sonora de la tarde. Aquí no importa la edad: abuelos y nietos gritan de emoción (o frustración) mientras apuestan quién lavará los platos de la cena o quién comprará los snacks. Es en este caos alegre donde se teje la verdadera unión familiar moderna.
Al salir al aire libre, el cielo de invierno se llena de color. El Yeonnalligi (연날리기), o vuelo de cometas, no es solo un pasatiempo infantil. Tradicionalmente, la gente escribía sus preocupaciones o mala suerte en la cometa y cortaba el hilo para dejarla volar lejos, llevándose consigo las desgracias del año viejo.
Y si tienes suerte, verás una danza acrobática que desafía la gravedad: el Neolttwigi (널뛰기). Es un balancín, pero no como los occidentales. Aquí se juega de pie. Se dice que este juego nació en la antigüedad para que las mujeres, confinadas en los muros de sus casas, pudieran saltar lo suficientemente alto como para ver el mundo exterior por un instante. Hoy, es un espectáculo de habilidad y risas en los palacios y plazas.
El misterio de la sopa blanca: ¿Por qué todos cumplen años hoy?
Si viajas a Corea y alguien te pregunta cuántos platos de Tteokguk has comido, no te están preguntando por tu apetito, sino por tu edad.
El Tteokguk es una sopa de caldo de res claro con rodajas finas de pastel de arroz (tteok). Culturalmente, se dice que uno no envejece un año más al llegar su cumpleaños, sino al comer esta sopa en Seollal. La forma de las rodajas de arroz es crucial: son blancas para simbolizar la pureza y el renacimiento, y redondas como monedas antiguas para atraer la riqueza. Comerla es un acto simbólico de absorber la luz y la fortuna del año entrante. Antiguamente, si no comías tu sopa, ¡no podías decir que eras un año mayor!

CONOCE NUESTRO Shop ENCUENTRA K-BEAUTY, MERCH ORIGINAL DE K-POP Y FAN MERCH EXCLUSIVA PARA PARA TI
El estrés detrás de la belleza: El “Síndrome del feriado”
Sin embargo, no todo es poesía. El Seollal conlleva una carga social inmensa, conocida coloquialmente como el “Síndrome del feriado” (Myeongjeol Syndrome).
Durante décadas, el peso de la preparación de la inmensa cantidad de comida para los rituales recaía exclusivamente en las mujeres de la familia, especialmente en las nueras, quienes pasaban días enteros cocinando sin descanso bajo la mirada crítica de los suegros. Aunque esto está cambiando rápidamente con las nuevas generaciones que optan por pedir comida preparada o viajar al extranjero para evitar el estrés familiar, sigue siendo una tensión latente en la sociedad coreana que a menudo se discute en foros y noticias durante estas fechas.
¿Qué pasa si eres un turista en Seollal?
Si tu viaje a Corea coincidió con estas fechas, notarás una atmósfera única. Seúl se vacía. Es el momento dorado para visitar los Cinco Grandes Palacios (como Gyeongbokgung), que tradicionalmente abren sus puertas de manera gratuita durante el feriado. Ver a familias enteras paseando en Hanbok por los antiguos patios reales bajo el frío invierno coreano es una de las postales más bellas que podrás capturar, hay un circuito vibrante esperando si sabes dónde mirar. .
El “Seúl Fantasma” vs. El “Seúl Vivo”:
- Lo que encontrarás cerrado: Olvídate de ir de compras a los gigantes como The Hyundai Seoul, Shinsegae o Lotte Department Store. La mayoría cierra el día del Seollal y a veces el día siguiente. Las pequeñas tiendas familiares y muchos restaurantes locales también bajan la persiana.
- El refugio del turista: Si necesitas acción, dirígete a los parques temáticos. Lotte World y Everland no solo abren, sino que organizan desfiles temáticos del Año Nuevo. La N Seoul Tower y el COEX Mall (con su famosa biblioteca) son otros refugios seguros que operan los 365 días del año.
- La foto perfecta: Los Cinco Grandes Palacios (Gyeongbokgung, Changdeokgung, etc.) suelen tener entrada gratuita durante el feriado. Es el momento dorado para el turista: ver la arquitectura de la Dinastía Joseon cubierta (posiblemente) de nieve y llena de locales celebrando su herencia es una experiencia visual incomparable.
El Seollal es, en esencia, el ancla que mantiene a la vertiginosa y futurista Corea atada a su suelo, recordándoles que, sin importar cuánto avancen hacia el futuro, nadie llega a ningún lado sin honrar de dónde viene.

El Seollal en la era del K-Pop: La tradición se vuelve viral
Mientras las familias juegan Yutnori, el mundo digital explota. Para los fans del K-pop, el Seollal es sinónimo de contenido visual de alto impacto.
Los Idols, conscientes de su rol como embajadores culturales, cambian sus trajes de escenario por Hanboks de seda exquisita. Pero hay un evento que paraliza al fandom: los ISAC (Idol Star Athletics Championships). Aunque su emisión varía año con año, históricamente se graba o transmite en estas fechas. Ver a tus grupos favoritos compitiendo en tiro al arco o carreras de relevos se ha convertido en una tradición moderna tan arraigada como la sopa de pastel de arroz.
Además, si tu Idol favorito no pudo viajar a casa, es casi seguro que prenderá un Live. En estas transmisiones, a menudo los ves comiendo Jeon (tortillas coreanas) o jugando juegos tradicionales con los otros miembros en el dormitorio, creando una sensación de “familia elegida” que resuena profundamente con los fans internacionales.
🧐 FAQs: Lo que nadie te explica sobre el Seollal
Aquí resolvemos esas dudas culturales que pueden salvarte de un momento incómodo o ayudarte a entender mejor las noticias.
1. ¿Por qué es polémico decir “Año Nuevo Chino”?
Esta es una cuestión de identidad nacional. Aunque la festividad comparte la fecha del calendario lunar con China y otros países asiáticos, llamarlo “Año Nuevo Chino” (Chinese New Year) ignora las tradiciones únicas de Corea, Vietnam (Tet) y otros países de la región. Para un coreano, el Seollal tiene sus propios rituales, comida y vestimenta. Lo correcto y respetuoso internacionalmente es usar “Año Nuevo Lunar” (Lunar New Year).
2. Soy extranjero, ¿puedo hacer el saludo Sebae?
¡Absolutamente! De hecho, es un gesto que derrite corazones. Si estás invitado a una casa coreana y, en el momento adecuado, realizas la reverencia profunda a los abuelos o padres de tu anfitrión, serás visto con inmenso respeto. No se espera que un extranjero conozca el protocolo, por lo que el esfuerzo de intentarlo se valora el doble. (¡Y quizás hasta recibas propina!).

3. ¿Qué regalar si me invitan a una casa en Seollal?
Olvídate de llevar solo una botella de vino. En Seollal, los regalos son prácticos y, a veces, curiosos para los ojos occidentales. Los sets de regalo más populares en los supermercados incluyen latas de atún premium, spam (jamón enlatado), aceite de cocina de alta calidad, frutas costosas (peras o manzanas gigantes) o productos de salud como ginseng rojo. Regalar comida o salud es la forma suprema de demostrar cariño.
4. ¿El Seollal es solo felicidad?
No hay que romantizarlo todo. Existe una presión real sobre los jóvenes. Durante las reuniones familiares, los mayores suelen hacer preguntas directas e incómodas: “¿Ya conseguiste trabajo?”, “¿Cuándo te casas?”, “¿Cuánto ganas?”. Esto es tan estresante que muchos jóvenes prefieren quedarse solos en sus departamentos o viajar al extranjero para evitar el interrogatorio, un fenómeno social creciente en la Corea actual.




